Preparé esta tarta San Valentín con la idea de publicarla hoy por si sirve de inspiración a alguien que no quiera complicarse mucho. Esta tarta de queso es fácil y rápida de hacer, no tiene ninguna base y eso hace que sea aún más sencilla. La mermelada de frambuesa le da un toque ácido que combina muy bien con el queso.
Ingredientes para una tarta San Valentín en forma de corazón
Masa
- 400 g de crema de queso
- 4 huevos grandes
- 120 g de azúcar
- 1 yogur natural (125 g)
- 15 g de harina de maíz
- 2 cucharadas de zumo de limón

Mezclar el azúcar con el queso, añadir los huevos uno a uno, el yogur y la harina de maíz disuelta en el zumo de limón.
Engrasar un molde de silicona con forma de corazón y forrar con papel vegetal la base y las paredes, como se ve en la foto. Echar la masa y alisar con una espátula, cocer en el horno precalentado a 170º durante 50 minutos. Pinchar en el centro para ver si está hecho, dejar templar dentro del horno.
Desmoldar poniendo encima el plato de servir dándole la vuelta, despegar el papel de los laterales y el fondo con cuidado. Poner a enfriar en el frigorífico mientras se prepara la cubierta de mermelada.
Cubierta
- 100 g de mermelada de frambuesa
- 1 hoja de gelatina

En primer lugar, poner media hora la gelatina en agua fría para que se hidrate. Calentar en un cazo pequeño la mermelada de frambuesa hasta que empiece a hervir, añadir la gelatina bien escurrida y remover hasta que se funda. Dejar enfriar un poco para que espese y sea más fácil de extender por la superficie de la tarta. Cubrir la tarta con la mermelada alisando con una espátula llegando hasta los bordes.