Los rugelach son unas galletas de origen polaco, hechas de una masa de queso crema con diferentes rellenos. Aquí he preparado unas de chocolate y otras de mermelada. Las he conocido por el libro “Postres del mundo” de Bea Cano, de este libro son las deliciosas tan slices.
Ingredientes para 32 rugelach
- 150 g de harina
- 100 g de mantequilla
- 100 g de queso crema
- 1 cucharadita de azúcar
- ¼ de cucharadita de sal

En primer lugar dejar el queso y la mantequilla a temperatura ambiente por lo menos una hora. Batir juntos hasta que quede una crema homogénea, añadir la harina, el azúcar, la sal y mezclar. Queda una masa húmeda y pegajosa que hay que enfriar para que se pueda manejar. Dividir en dos pedazos iguales y envolver por separado en plástico de cocina, aplastar y dejar en el frigorífico hasta el día siguiente.
Extender un pedazo de masa con un rodillo, hasta conseguir un círculo de unos 23 cm. Yo lo he puesto entre dos plásticos para que no se pegue. Con un corta pizzas dividir en 16 partes, como se ve en la foto.
Repetir la operación con el otro pedazo de masa.
Relleno 1
- 2 cucharadas de mermelada de grosellas
- 25 g de almendras picadas
Relleno 2
- 2 cucharadas de crema de chocolate para untar
- 25 g de nueces pecanas picadas

Extender el primer relleno de mermelada sobre uno de los círculos de masa y repartir las almendras picadas por encima. Enrollar los triángulos de masa como se hace con los croissants, empezando por el lado estrecho y acabando en el pico. Poner en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal, con el pico debajo para que no se desenrollen al cocer.

Repetir con el segundo relleno, de chocolate y nueces pecanas, cuando estén todos listos enfriar como mínimo durante media hora. Cocer en el horno precalentado a 180º durante unos 20 minutos, hasta que estén ligeramente dorados. Sacar del horno y poner a enfriar en una rejilla antes de pasar al plato de servir.