La idea de preparar esta pastafrola de manzana la tuve al ver en una frutería unas reinetas estupendas. Aquí no se encuentran en todas partes y hay que aprovechar las ocasiones. El relleno más clásico de esta tarta argentina es el dulce de membrillo, aunque también la preparan con dulce de batata o dulce de leche. Y yo me he atrevido con las manzanas caramelizadas.
Ingredientes para una pastafrola de manzana de 28 cm
Pastafrola
- 125 g de azúcar
- 125 g de mantequilla
- 325 g de harina
- 1 ¼ cucharadita de levadura en polvo
- 2 huevos
Batir el azúcar con la mantequilla blanda, añadir los huevos, seguir batiendo hasta conseguir una mezcla homogénea.
Tamizar la harina con la levadura en polvo y añadir a la mezcla anterior, amasar hasta que se forme una bola, dejar tapada en sitio fresco. Dividir en dos partes desiguales, una claramente mayor que la otra. Extender la mayor con un rodillo, forrar un molde de 28 cm de diámetro. Pinchar el fondo con un tenedor y conservar en frío mientra se hace el relleno.

Relleno
- 1500 g de manzanas reinetas (1100 g limpias)
- 150 g de azúcar moreno
- 50 g de mantequilla
- 1 cucharadita de canela
- 50 g de pasas

Lavar y pelar las manzanas, cortar en cubos, poner en una sartén amplia, añadir el azúcar, la canela y la mantequilla. Poner al fuego removiendo con cuidado hasta que se caramelicen, dejar enfriar.
Montaje
Repartir las pasas en la base de la tartaleta, rellenar con las manzanas y alisar la superficie con una espátula.
Extender la otra parte de la masa, enfriar y cortar tiras de 2 cm. Hacer un enrejado formando rombos sobre el relleno, apretar los extremos de las tiras sobre la masa para sellar los bordes.

Cocer en el horno precalentado a 180º con calor sólo por abajo, durante 35 minutos, hasta que se dore.
Servir en el mismo molde, está estupenda tanto templada como completamente fría.